viernes, 2 de junio de 2023

EL DOCENTE DEL SIGLO XXI

La introducción de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) en el proceso educativo han revolucionado las maneras de enseñar y aprender, lo que exige del docente su dominio como herramienta didáctica para la enseñanza y como instrumento para su propio aprendizaje y superación. 

Características del docente del siglo XXI 

Las nuevas exigencias a los sistemas educacionales demandan de procesos dinámicos y flexibles, para lo que se requieren profesionales capaces de propiciar aprendizajes que permitan potenciar el desarrollo y calidad de vida de sus educandos (Fundación UNAM, 2013).Luego, el docente de estos tiempos debe reunir una serie de cualidades y características personales y profesionales muy singulares que lo identifican y distinguen. A la hora de cualificar el desempeño profesoral es definitoria la competencia demostrada, entendida como "un conjunto de elementos: conocimientos, habilidades, destrezas, actitudes, que se integran en cada sujeto según sus características personales (capacidades, rasgos, motivos, valores...) y sus experiencias profesionales, y que se ponen de manifiesto a la hora de abordar o resolver situaciones que se plantean en contextos laborales” (De Miguel, 2005).

Luego en el plano educativo se puede afirmar que posee competencia profesional el maestro o profesor que dispone de la sapiencia, metodología, dominio de la ciencia que imparte y maestría pedagógica manifiesta a través de destrezas y aptitudes necesarios para educar e instruir, resolver los problemas relacionados con la docencia de forma autónoma y flexible, y estar capacitado para colaborar en su entorno escolar y en la organización del proceso educativo.

Según Blanco (2001) entre las funciones que caracterizan al docente se encuentran:

Función docente metodológica: actividades encaminadas a la planificación, ejecución, control y evaluación del proceso de enseñanza aprendizaje. Por su naturaleza incide directamente en el desarrollo exitoso de la tarea instructiva y de manera concomitante (la cooperación general de la sociedad, como los medios de difusión, las organizaciones políticas, etc.) favorece el cumplimiento de la tarea educativa. 

Función investigativa: actividades encaminadas al análisis crítico, la problematización y la reconstrucción de la teoría y la práctica educacional en los diferentes contextos de actuación del maestro. 

Función orientadora: actividades encaminadas a la ayuda para el auto conocimiento y el crecimiento personal mediante el diagnóstico y la intervención psico-pedagógica en interés de la formación integral del individuo. Por su contenido, esta función incide directamente en el cumplimiento de la tarea educativa, aunque también se manifiesta durante el ejercicio de la instrucción.  


Bibliografía: 

CARACTERÍSTICAS DEL DOCENTE DEL SIGLO XXI (2017), OLIMPIA. Revista de la Facultad de Cultura Física de la Universidad de Granma. 

Tomado de: https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/6210816.pdf


1 comentario:

  1. El blog está bien estructurado, el texto conserva el mismo tipo y tamaño de letra distinguiendo los subtítulos. Le hizo falta agregar un video alusivo al tema abordado.

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